domingo, 21 de junio de 2015
En la ONCE siempre la paga el trabajador.
El pasado lunes estaba prevista la celebración de juicio, por la demanda que un agente vendedor interpuso contra la ONCE y la compañía aseguradora AXA, a causa de la negativa de ambas a abonarle el importe de los productos ONCE que, en su día, le fueron robados de su domicilio particular.
Los hechos se remontan al año 2013, cuando el Agente Vendedor sufrió un robo en su vivienda habitual, de donde le sustrajeron los productos que previamente le había entregado la ONCE para su posterior comercialización, por un importe de 1.430€. Como es natural, después de ser asesorado por nosotros, el trabajador afectado procedió a interponer la correspondiente denuncia en tiempo y forma en la Comisaría de policía pertinente, dando traslado con posterioridad a la ONCE, como es preceptivo.
Al cabo de unos días, el trabajador fue informado de que el ya citado siniestro no iba a ser asumido, ni por la ONCE, ni por la compañía aseguradora, por lo que, sin más, procedieron a cobrarle los 1.430€.
Por desgracia, este caso no es el único, y son muchos los Agentes Vendedores que, tras sufrir un robo, se ven inmersos en una maraña de sin sentidos, promovidos por la Dirección de la ONCE y la Compañía de seguros, con el único fin de inhibirse de su responsabilidad, haciendo recaer el perjuicio únicamente en el Agente Vendedor.
En este caso en concreto, el trabajador fue obligado a desembolsar 1.430€ de su bolsillo, para poder seguir desarrollando su actividad laboral. De no haberlo hecho, hubiera perdido su puesto de trabajo.
Que en la ONCE se produzcan impunemente estos hechos nos parece de suma gravedad, pero lo que resulta aún más sangrante es que la Dirección de la ONCE y la Compañía Aseguradora, han tenido más de dos años para reparar esta injusticia y han esperado hasta el último momento para promover un acuerdo entre las partes por mediación de los Tribunales.
Esta manera de proceder por parte de la Dirección es muy perversa pues aunque al final se le acabe devolviendo al trabajador el dinero injustamente cobrado, mientras llega ese momento se le puede llegar a producir un grave daño, puesto que, debido a lo escasos y precarios que son en la actualidad la mayoría de los salarios de los vendedores, el retraerles una parte de su salario, aunque posteriormente se les deba reintegrar, puede suponer que en ese intervalo al trabajador se le impida hacer frente a las distintas obligaciones de pago contraídas, (agua, electricidad, hipoteca, etc.), lo que puede llevar consigo consecuencias irreparables.
¿Por qué actúan así los directivos de la ONCE? ¿Por qué son unos ineptos? ¿Por qué les gusta machacar a sus trabajadores hasta las últimas consecuencias? ¿Por qué cuantos menos siniestros pague la Compañía Aseguradora más económico les resulta contratar la póliza?…
Lo cierto y verdad es que a lo largo del año son muchos los agentes vendedores que resultan atracados y que a la mayoría de éstos se les deniega, de manera sistemática y arbitraria, el abono por parte de la compañía aseguradora de las cantidades sustraídas, por lo que son los propios trabajadores quienes terminan abonando de su bolsillo las cantidades sustraídas.
Desde CGT ONCE nos vemos en la obligación de denunciar una vez más, como desde la Dirección se dilapidan los recursos de la Entidad en intentar mantener causas que de antemano se saben perdidas, mientras se recortan y recortan salarios y servicios a los trabajadores y trabajadoras de la ONCE y se cercenan los derechos de sus afiliados.
Es por ello que os animamos a todos los vendedores y vendedoras que tengáis la desgracia de sufrir algún robo, a que os pongáis en contacto de manera inmediata con nosotros, -tal y como hizo este compañero- para que os indiquemos los pasos a seguir, con el fin de que podáis evitar asumir una responsabilidad y unas consecuencias que en ningún caso os corresponden.
Si te atracan los cacos, no permitas que te vuelvan a atracar los que deberían poner los medios para evitarlo. Permanece alerta en la defensa de tus derechos.
Si quieres que se defiendan tus derechos únete a CGT.
CGT ONCE
jueves, 26 de diciembre de 2013
POLÍTICA SUICIDA DE LA ONCE
La ONCE sigue con su estrategia suicida-homicida de desmantelamiento
dilluns 23 de desembre de 2013
Darrer afegit: dimarts 24 de desembre de 2013Enllaç a la web: Blog CGT-ONCE
viernes, 20 de diciembre de 2013
CCOO Y UGT TRAICIONAN EN LA ONCE
Adolfo Martínez: «CCOO y UGT traicionan a los y las trabajadoras de la ONCE»
divendres 20 de desembre de 2013
Darrer afegit: divendres 20 de desembre de 2013miércoles, 20 de noviembre de 2013
COMPETENCIA INJUSTA PARA LOS VENDEDORES DE LA ONCE
Adolfo Martínez Gómez. Valencia.
Desde hace dos años, podemos adquirir en establecimientos de algunas cadenas de gasolineras y supermercados, así como en estancos y quioscos, cupones y juegos de la ONCE. Actualmente existen más de 12.000 puntos de venta de este tipo. Como vendedor de la ONCE y como representante de los trabajadores por la CGT, hago un llamamiento a estas prestigiosas marcas y establecimientos para que cesen en la comercialización de estos productos. Posiblemente se sorprenderán de este llamamiento ya que muchos de ellos, si no todos, piensan que vendiendo estos juegos de la ONCE en sus establecimientos están ayudando al colectivo de trabajadores y trabajadoras de la ONCE. Nada más alejado de la realidad. Los responsables de estas firmas y sus clientes tienen que saber que cada venta de cupón que ellos hacen perjudica a los vendedores de la ONCE. Al vender estos establecimientos los juegos ONCE, ponen en riesgo el trabajo de los y las vendedoras que únicamente tenemos nuestros cupones para vivir. De ahí este llamamiento a las empresas y a sus clientes. No hay mejor labor social que procurar un trabajo digno para los discapacitados, lo demás, es literatura para esconder el cinismo.
jueves, 14 de noviembre de 2013
CGT ONCE ALICANTE
Vicenta Moyano. Secretaria general de CGT- ONCE Alicante
A propósito del premio de la Concordia
Desde que en abril de 2010 la ONCE lanzara sus productos a la venta a través de gasolineras, estancos, quioscos de prensa, OPENCOR y otros establecimientos «autorizados», haciendo creer al público en general que con la comercialización de estos productos, estaban colaborando con la labor de integración social y laboral de las personas con discapacidad, los niveles de venta de los vendedores y vendedoras de la ONCE ha caído en picado, llegando a establecerse un 30%de la plantilla por debajo de los mínimos que la empresa exige e impone a través de su convenio colectivo. Seguramente, el público, con la mejor voluntad, se ha «tragado» el anzuelo de que así participa en la mejora de las condiciones de la plantilla de vendedores ciegos y minusválidos de la ONCE, pero en realidad está participando en el deterioro masivo de sus condiciones de trabajo y en la política de presión, sanciones y despidos que la ONCE ha puesto en marcha contra sus trabajadores y que aumenta cada día. En efecto, cada vez que ustedes adquieren un cupón o un rasca en una gasolinera, estanco, quiosco de prensa o cualquier otro establecimiento, dejan de comprarlo al personal vendedor que es quien realmente vive de ese trabajo. La plantilla de vendedores no puede venderle a usted gasolina, ni tabaco, ni una revista, ni aceite, ni champú; las personas con discapacidad que se dedican en exclusiva a vender cupón no tienen otro medio de vida. A la ONCE lo que le importa claramente es hacer caja. Cada año impone la obligatoriedad a la plantilla de aumentar sus ventas bajo la amenaza de despido, si no alcanzan unos mínimos que van subiendo al mismo tiempo que la propia ONCE contrata más «empresas colaboradoras» suponiendo una imposibilidad este objetivo a los vendedores de cupón, que ven cómo sus ventas bajan y las sanciones por «baja rentabilidad» les empiezan a llover poniendo al borde del precipicio sus puestos de trabajo. Desde CGT ONCE, pedimos a las empresas que han aceptado vender productos ONCE y que ni siquiera les supone unos ingresos importantes dentro de su actividad, que colaboren de verdad con las personas con discapacidad y dejen de hacerles la competencia, a no ser que permitan que los vendedores/as de la ONCE puedan vender sus productos para compensar el agravio. Y a la sociedad en general, además de informarles, les pedimos que colaboren en la integración social y laboral de las personas con minusvalía, comprando a los vendedores y vendedoras de la ONCE y no en otros establecimientos, porque la recientemente premiada Príncipe de Asturias amenaza con despedir a quienes solo pueden ganarse la vida de ese modo.